Flora y Fauna | FLORA Y FAUNA |
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De la flora del lago sobresale, sin lugar a dudas, la abundante presencia en sus márgenes de la totora, un tipo de junco que los habitantes del lago utilizan prácticamente para todo: construcción de canoas (denominadas caballitos de totora) y viviendas, elaboración de utensilios o alimentación del ganado. Así, por ejemplo, los uros son un pueblo que vive en islas flotantes, hechas de totora trenzada. Pese a las adversas condiciones climatológicas del Altiplano, la presencia humana en las islas y riberas del lago se ha visto favorecida por el benigno microclima que en él se da, fruto de la humedad que genera la elevada evaporación de la masa de agua del Titicaca. Todo ello ha favorecido el asentamiento en ciudades, localidades y comunidades, entre las que cabe destacar las de Puno, Juliaca, Huancane y Juli (pertenecientes a Perú), o Copacabana, Guaqui, Achacahi y Puerto Acosta (en Bolivia).
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Lago Titicaca
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En cuanto a la fauna que habita en las aguas del lago y sus riberas, cabe destacar la riqueza piscícola del lago Menor respecto al Mayor, así como el retroceso que se está produciendo de especies autóctonas debido a la introducción de truchas. Las márgenes, en particular la bahía de Puno, acogen a un buen número de aves acuáticas, además de vacas, alpacas y llamas.
En la zona del Altiplano en la que se localiza el lago existen restos arqueológicos de la época preincaica, pertenecientes a la civilización de Tiahuanaco. La leyenda sobre el origen de los incas narra que el mítico soberano Manco Cápac I emergió de las profundidades del lago Titicaca para fundar Cuzco, la capital del imperio. Asimismo, la presencia colonial española en la región queda puesta de manifiesto en obras como la iglesia de San Pedro de Zepita, obra cumbre de la arquitectura puneña del siglo XVII.



